Miércoles, 14 de diciembre de 2005
Ayer se vieron y él se quedó muy tranquilo. Fueron un calimocho y un zumo de pera en su bar preferido. Muchas lágrimas y cierta frialdad. Después vino un bitter kas y una fanta naranja. Siempre pedían lo mismo. Se sentaron tímidos donde empezó todo mientras "el principito" les observaba. Una vez él la regaló ese libro, fue por San Valentín, su primer San Valentín, su único San Valentín. Está seguro que a ella le encantó. Un revoltoso recuerdo más que se agolpa en su cabeza. Ella le dijo que le quería entre lágrimas. Él ya lo sabía, siempre lo supo. Pero ella tiene miedo a sentir tanto dolor y él la entiende, la comprende y no la guarda rencor. La quiere.
Fue la despedida siempre soñada. Ella se levantó y mientras ambos lloraban le ofreció sus brazos. No había consuelo. Él sabía que casi con total seguridad sería su último abrazo. No le importaba. Estaba feliz por ella. Ha encontrado un ángel que ahora la cuida, que la quiere. Él aún espera el suyo. Allí empezó nuestra historia y allí acabó todo.
Sé feliz donde quiera que estés mi niña.
Por: tengo frío | Situaciones | Comentarios (1) | Referencias (1)
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Para Susayla. | 2005-12-30 13:19:31
[...] "La última vez" y de forma instintiva volví a leerlo. ¿Sabes? No pude evitar que un par de lagrimas se escaparan por mi mejilla. Fue un momento duro pero muy bonito. Siempre lo recordare.
Gracias a ti por leerme y a todo el mundo que com [...]
Esta bitácora nació del dolor más desgarrado. Continuó con una resaca de amor. Ahora sólo cuenta las crónicas de un mesetario que camina sin rumbo por la vida.