Lunes, 12 de diciembre de 2005
Él aún sigue esperando que suene su teléfono, sigue engañandose a sí mismo. Sabe que ella nunca lo hará sonar ya. La ha perdido y se muere. Está triste. Desearía dormir y despertarse cualquier día en el tiempo con seis meses de diferencia. Si lo hiciera seis meses átras sabría lo que debería hacer para no perderla nunca. Si lo hiciera seis meses después quizás ya la habría olvidado y todo sería más fácil. La realidad es mucho más cruel.
La quiere.
Por: tengo frío | General | Comentarios (0) | Referencias (0)
Esta bitácora nació del dolor más desgarrado. Continuó con una resaca de amor. Ahora sólo cuenta las crónicas de un mesetario que camina sin rumbo por la vida.