Lunes, 12 de diciembre de 2005
Él la enseño una poesía que decía así:
Me quieres? alfileres;
Me adoras? lavadoras;
Me ajuntas? sacapuntas.
Ella ya nunca la olvidó.
De vez en cuando, en cualquier situación, dando un paseo o quizás en el autobús, ella se volvía hacia él y le preguntaba: me quieres? Y él con una gran sonrisa contestaba: sí y ella entre risas decía: nooooooo, era alfileres. Lo siguiente solo eran risas, besos, abrazos, amor...
Por: tengo frío | General | Comentarios (0) | Referencias (0)
Esta bitácora nació del dolor más desgarrado. Continuó con una resaca de amor. Ahora sólo cuenta las crónicas de un mesetario que camina sin rumbo por la vida.